Visitación de La Virgen María

La Fiesta litúrgica de la Visitación de la Santísima Virgen María a su prima Santa Isabel

31 DE MAYO

En el evangelio de San Lucas contenido en la Sagrada Escritura se narra la Visitación; que es una fiesta que nos recuerda la visita que realizó la Virgen María, embarazada de Jesús, a su prima Santa Isabel, que a su vez estaba embarazada de San Juan Bautista.

La Virgen María que visitó a aquella familia, les ayudó, les llevó las gracias y bendiciones del Hijo de Dios que se había encarnado en Ella. San Ambrosio anota que fue María la que se adelantó a saludar a Isabel puesto que es la Virgen María la que siempre se adelanta a dar demostraciones de cariño a quienes ama.

Cuando María llegó, Isabel le dice: “Bendita tú eres entre todas las mujeres por haber cumplido lo que el Señor te mandó. ¿Quién soy yo para que la Madre de mi Salvador me visite?”. Con esto la Virgen María nos comparte el ejemplo de servicio y entrega a los demás.

En 1378 el Arzobispo Juan Jenstein, también Canciller del emperador de Praga; defendió doctrinalmente el valor teológico de una celebración a la Visitación de María a su prima Isabel; sobre todo por el hecho de tener sus raíces en el Evangelio de San Lucas. Fue así que promulgó para su diócesis la introducción de la fiesta de la Visitación de la Virgen, que debía celebrarse cada año el 28 de abril.

Trabajó grandemente por la difusión de la celebración fuera de la diócesis de Praga. Para ello escribió a Obispos y a superiores generales. Les envió copia de los oficios divinos compuestos por él, y dirigió varias peticiones al Papa Urbano Vl (sexto) a quien le pidió la institución formal de esa festividad en toda la iglesia. Finalmente el Papa promulgó solemnemente la celebración de la Visitación de María a su prima Santa Isabel hacia 1389 y su festejo litúrgico lo situó hacia el 2 de julio.

La reforma actual del Calendario Romano decretado por el Papa Pablo Vl (sexto) el 14 de febrero de 1969, además de atribuir a la celebración de la Visitación el grado litúrgico de “fiesta”; creyó oportuno el abandono de la fecha tradicional del 2 de julio, y trasladó la fiesta al 31 de mayo. De este modo la festividad de la Visitación de María se sitúa entre las solemnidades de la Anunciación del Señor y de la Natividad de San Juan Bautista.