San Pedro Canisio

San Pedro Canisio, Segundo Apóstol de Alemania y Doctor de la Iglesia

21 DE DICIEMBRE

Pedro. Del latín piedra o firme como la piedra

Pedro nació en Nimega; Holanda el 8 de mayo de 1521. Su padre fue el noble Jakob Kanis. A los 19 años de edad recibió el título de maestro en artes. Estudió derecho canónico pero abandonó la carrera porque se dedicó a la teología, movido por la predicación del jesuita Pedro Fabro.

Prometió a Dios su ingreso a la Compañía de Jesús, y cuando lo logró realizó los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola. Se dedicó a la oración, al estudio, al visiteo de enfermos e instruyó a los faltos de conocimiento.

Pedro vivió en pleno clima de reforma y contrarreforma. Tomó parte activa en el concilio de Trento, como teólogo del Cardenal Truchsess y consejero del Papa. Se distinguió por la profundidad de su cultura teológica, por su celo y actividad, pero también por el espíritu conciliador.

Considerado por su predicación como un elemento clave en la preservación de la fe católica en Friburgo Suiza; recorrió 30,000 km en sus afanes de evangelización. Fundó el Colegio Jesuita de Praga y el Colegio Jesuita de Friburgo, que luego se convirtió en Universidad.

Como escritor no sólo se dedicó a las obras de erudición, sino también y sobre todo a las catequéticas; de las cuales adaptó la enseñanza a las capacidades de pequeños y de grandes. Así surgió un Catecismo que tuvo 200 ediciones y fue traducido a 15 idiomas. Se usó para contrarrestar el catecismo de Martín Lutero.

Fue llamado el “Martillo de los herejes” por la claridad y elocuencia con que criticó las posiciones de los protestantes, entre los iniciadores de la prensa católica. Aún en la lucha y en la defensa de la Iglesia católica aconsejó: “No hieran, no humillen, pero defiendan la religión con toda su alma”.

El Papa Pio V (quinto), le ofreció el cardenalato; pero Pedro Canisio le pidió al Pontífice que lo dejara en su humilde servicio a la comunidad, y así empleó el tiempo en la oración y en la penitencia.

Murió en Friburgo; Suiza, el 21 de diciembre de 1597. Fue canonizado en 1925 y se le dio el título de doctor de la Iglesia; porque fue considerado, detrás de San Bonifacio; el segundo apóstol en importancia que llevó la fe católica a Alemania, además; fue el iniciador de la prensa católica y fue uno de los primeros jesuitas.