San Macario

San Macario de Jerusalén

10 DE MARZO

Macario Del latín espada o el qué lleva la espada

Nació probablemente en el año 250, se distinguió por su elocuencia. Sucedió a Hermón en la sede de Jerusalén y durante su episcopado, tuvo que enfrentarse a la herejía arriana, que causaba un profundo cisma en la iglesia oriental, a la cual combatió con ahínco.

Durante el primer Concilio de Nicea, defendió la creencia en el “descenso a los infiernos” y su nombre encabeza la lista de los obispos palestinos que firmaron las actas de dicho sínodo.

Por otro lado, según fuentes contemporáneas (Eusebio de Cesarea y san Atanasio) mencionan que en este concilio, se dieron los primeros altercados sobre el privilegio que la sede de Jerusalén debía tener sobre la de Cesarea, por ser el lugar en donde sucedieron los hechos de la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.

Tesis defendida por Macario (y por sus sucesores), lo que culminó con el reconocimiento de esta sede con el título de arzobispado, aunque dejándola aún bajo la jurisdicción del obispo de Cesárea (hasta el 451).

Macario fue el encargado por el gobierno imperial, para la búsqueda e identificación de las reliquias existentes en la ciudad.

Lo que llevó al descubrimiento de la Vera Cruz y la posterior construcción, a gran escala, de los primeros templos cristianos sobre estos antiguos lugares de culto, entre ellos: la Basílica del Santo Sepulcro, la iglesia del Cenáculo, entre otras.

Macario de Jerusalén murió en el año 333 y fue sucedido por Máximo III (Tercero) y es reconocido como santo por las iglesias católica y ortodoxa; su fiesta se celebra el 10 de marzo.