San Juan José de la Cruz

San Juan José de la Cruz; Presbítero Franciscano

05 DE MARZO

Juan José Nombre compuesto por Juan: “pleno de gracia” y
José: “al que Dios engrandece”.

Juan José de la Cruz nació el 15 de agosto de 1654 en la isla de Isquia, situada a la entrada del golfo de Nápoles. Su nombre de pila fue Carlos Cayetano Calosinto. Sus padres fueron José Calosinto y Laura Garguilo.

Carlos tuvo cinco hermanos, los cuales todos se consagraron al servicio de Dios; pero él, sobresalió de entre todos ellos. Desde pequeño disfruto de la soledad, silencio y oración, por ello, la mayor parte de su tiempo lo pasó en las iglesias.

Veneró con gran cariño a la virgen María, dedicado en la oración a través del rosario, preces marianas y letanías. Los días de fiestas marianas, solía la práctica del ayuno basada en pan y agua. Siempre vistió humildemente y demostró gran cariño a los pobres.

Inició su noviciado en la orden franciscana a los 16 años, en la ciudad de Nápoles en el convento de Santa María del Monte; y fue ahí que adoptó el nombre de Juan José de la Crúz.

Fue el primero que ingresó en Italia, a la Reforma de Observantes Descalzos y luego se convirtió en el principal promotor de la orden en las provincias napolitanas. A parte del ayuno que nunca dejó de practicar, dormía poco, y acogió la mortificación de Cristo en su espíritu y en su corazón.

En el año de 1674 Juan José de la Cruz fundó un convento en Piedimonte de Afila, Italia. A los 23 años de edad, fue ordenado sacerdote y por obediencia aceptó el cargo de confesor.

A través de este ministerio el padre Juan José descubrió su admirable ciencia teológica, que aprendió por su constante meditación del crucifijo. A los 27 años cumplidos, fue nombrado maestro de novicios.

Fue Riguroso y exigente consigo mismo, pero en el servicio con los demás fue bondadoso. Predicó y atrajo a cuantos tuvo bajo su dirección hacia la imitación de Cristo y de la Virgen María.

A lo largo de su apostolado el padre Juan José de la Cruz tuvo frecuentes manifestaciones sobrenaturales; tuvo al Niño Jesús en sus brazos en varias ocasiones, y señaladamente en la noche de Navidad. La Virgen María se le apareció y le habló muchas veces, como él mismo lo declaró.

Tuvo el don de bilocación y de profecía. Los señalados premios y favores otorgados por Dios a Juan José de la Cruz, consiguieron desprenderle de las cosas de este mundo.

En 1702 fue nombrado Ministro Provincial para la propagación de la Orden en Italia. Cuando cumplió el tiempo de su mandato y su desempeño en el cargo satisfactoriamente; volvió a la obediencia y vida común en el convento de Santa Lucía, donde consagró sus últimos años de vida a la dirección y salvación del prójimo.

San Juan José de la Cruz murió a finales del mes de febrero de 1734. Fue canonizado por el Papa Gregorio XVI (dieciséis). Sus reliquias están en la ciudad de Nápoles, en la iglesia del convento de Santa Lucía del Monte.