San Beda el Venerable

San Beda el Venerable; Presbítero, Doctor de la Iglesia

25 DE MAYO

Beda, De origen Ingles, cordón de la oración.

Beda también conocido como el Venerable, nació en el año 672 en una modesta familia obrera de Newcastle; Irlanda. A la edad de 7 años recibió su formación en dos monasterios benedictinos de Wearmouth y Jarrow; se convirtió en diácono a la edad de 19 y en sacerdote a los 30.

Tuvo grandes satisfacciones en su vida y las resumió él mismo en tres verbos: aprender, enseñar, escribir. La mayor parte de su obra de escritor tuvo su origen y finalidad en la enseñanza, porque vivió todo el conocimiento de su época. Conoció algo de griego pero no hebreo. Su latín fue claro y fue un habilidoso narrador.

Escribió sobre filosofía, cronología, aritmética, gramática, astronomía, música, siguiendo el ejemplo de San Isidro. Sus escritos lo llevaron a ser muy conocido y catalogado como un erudito. Estos están clasificados como: científicos, históricos y teológicos.

Los escritos científicos incluyen tratados de gramática: (escritos para sus pupilos), un trabajo de fenómenos naturales llamado “De rerum natura” y dos de cronologías (De temporibus y De temporum ratione).

En los Históricos, hizo un nuevo cálculo de la edad de la tierra y comenzó la práctica de dividir la era Cristiana en “Antes de Cristo” y “Después de Cristo”. Escribió que la tierra era redonda “como una pelota”, en oposición a ser “redonda como un escudo”.

Pero el Presbítero Beda ante todo siempre fue un gran teólogo de estilo sencillo y accesible a todos. Se dedicó con fervor en la meditación y exposición de las Sagradas Escrituras. Su obra más conocida “la Historia ecclesiastica gentis Anglorum” (Historia eclesiástica del pueblo de los Anglos), le valió el título de “Padre de la Historia Inglesa”.

Sus tendencias bondadosas y tolerantes, su amor por la verdad y la justicia, su gran piedad, y su devoción al servicio de los demás le dieron un carácter extremadamente atractivo. Fue “crédulo” con respecto a los milagros; pero en la mayoría de las ocasiones mostró un juicio brillante. Siguió estrictamente la observancia de la disciplina regular, pero también atendió con agrado la solicitud cotidiana de cantar en la iglesia.

Fue conocido como “Beda el Venerable” poco antes de morir en Jarrow, donde fue enterrado, pero sus huesos fueron trasladados a la Catedral de Durham en el Siglo XI, en donde fueron depositados en una urna de oro y plata; sin embargo en 1541 la urna fue robada, y los restos de San Beda se perdieron.

Su erudición e importancia para el Catolicismo fueron reconocidas hasta 1899 cuando fue declarado Doctor de la Iglesia. Una cruz de gran tamaño fue erguida en su honor en Rocker Point, cerca de Jarrow en 1904 y en 2013, el Papa Francisco eligió un fragmento de una de sus homilías para su escudo: “Miserando atque eligendo” (Lo miró con misericordia y lo eligió).