Donaciano y Rogaciano

Donaciano y Rogaciano, Santos

24 DE MAYO

Donaciano de origen latino, “dado, regalado”
Rogaciano de origen latino, “El que ruega o el que suplica.”

En el reinado del emperador Maximiano vivío en Nantes, en la región de Bretaña, un joven llamado Donaciano.
Fue un fervoroso cristiano que pertenecía a una de las más distinguidas familias galo-romanas. Cuando estalló la persecución, el ejemplo de Donaciano impulso a su hermano Rogaciano a solicitar el bautismo; pero no pudo recibirlo inmediatamente porque el obispo se encontraba escondido.

El emperador había publicado un decreto por el que se condenaba a muerte a todos los que se negasen a ofrecer sacrificios a Júpiter y Apolo.

Cuando el prefecto romano llegó a Nantes, Donaciano tuvo que comparecer ante él, acusado de profesar abiertamente el cristianismo y de haber apartado a su hermano y a otros paganos del culto a los dioses.
Donaciano confesó valientemente su fe y fue encarcelado. Pronto se reunió con él Rogaciano, quien había defendido fervientemente la fe contra todas las amenazas y promesas.

La gran pena de Rogaciano era no haber recibido todavía el bautismo; pero pidió fervorosamente a Dios que el beso de paz que le había dado su hermano, le confiriese la fuerza necesaria para la prueba.
Dios le tenía destinado el bautismo de sangre. Ambos hermanos pasaron la noche en oración y, al día siguiente, comparecieron de nuevo ante el prefecto, a quien manifestaron que estaban dispuestos a soportar, por la fe, todos los tormentos. Por orden del prefecto fueron torturados en el potro, se les perforó la cabeza con una lanza y finalmente fueron decapitados.

En Nantes se venera mucho a estos mártires, a quienes se conoce con el nombre de los hijos de Nantes. Sus reliquias se conserva en la iglesia dedicada a sus nombres.