Advocación Mariana, Nuestra Señora de la Consolación

LA ADVOCACIÓN MARIANA DE NUESTRA SEÑORA DE LA CONSOLACIÓN

20 DE JUNIO

El día 20 de junio se celebra la fiesta de la Santísima Virgen del Consuelo, patrona especial de Turín y del Piamonte.

El culto de la Virgen del Consuelo data del siglo XI, cuando se amplió el primitivo edificio dedicado a San Andrés y se erigió, en el transcurso del siglo XVIII el Santuario de la Consolación, una de las iglesias más bellas y más amadas por los habitantes de Turín.

En relación con el culto de la Virgen del Consuelo, se narra que, en el mismo sitio en que hoy admiramos el santuario, había un pequeño templete que se vio destruido en una de las invasiones de los bárbaros.

Algunos años después, en la ciudad de Briançon, un hombre ciego de nacimiento, tuvo en sueños una visión de la Virgen María que le exhortó a llegarse a Turín para buscar un cuadro con su imagen que se había extraviado.

Cuando el hombre, llego al sitio indicado recobró milagrosamente su vista y pudo ver a la Virgen, quien se presentó como “Consoladora” y se convirtió en la patrona de Turín.

Hoy, la Virgen del Consuelo no sólo es venerada por muchísimos fieles que a ella imploran gracia y consuelo y que con fe y con devoción participan en la procesión que, todos los años durante su celebración, sale del Santuario y camina por las calles de la ciudad.

Ella es también la inspiración de los misioneros que, en su nombre, llevan el Evangelio por todo el mundo.
En la Ciudad de México uno de los templos dedicados a la Virgen de la Consolación se encuentra en la calle de Toledo, colonia Álamos, esta pequeña iglesia es uno de los sitios más queridos y visitados por los colonos.

Por su estilo barroco uno pensaría que es muy antigua, pero no, fue construida por la orden de los agustinos en 1930. Su hermosa fachada, llena de detalles esculpidos en relieves, se puede ver un medallón de la Virgen y a los lados del portón, a san Agustín y santa Mónica. El decorado interior está lleno de detalles, pinturas, esculturas y vitrales que hablan sobre la vida de Jesucristo y san Agustín.
La Virgen Consolación, pretenden llevar al mundo el auténtico Consuelo que es Jesús y con ello su presencia a los marginados, y la ayuda a los afligidos, la cura a los enfermos, la defensa de los derechos humanos y el fomento de la justicia y la paz.