Culto a los ángeles

Culto a los ángeles

Actualmente se habla mucho de los ángeles: se encuentran libros de todo tipo que tratan este tema, algunos de forma correcta y otros de manera equivocada. Por ello hoy en Encuentro con tu ángel hablaremos del correcto culto a los ángeles.

La Iglesia ha definido dogma de fe la existencia de los ángeles. Todos tenemos un ángel guardián. En la reforma litúrgica de la Iglesia de 1969 quedó establecido el día 29 de septiembre para recordar a los arcángeles San Miguel, San Rafael y San Gabriel, y el día 2 de Octubre como el día para memoria de los ángeles custodios. El Catecismo de la Iglesia Católica dice: La existencia de seres espirituales, no corporales, que la Sagrada Escritura llama habitualmente ángeles, es una verdad de fe. Y que “Cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducirlo a la vida”.

Los ángeles y sus funciones.

Arcángeles: Les podríamos llamar los “asistentes” de Dios. Son ángeles que están al servicio directo del Señor para cumplir misiones especiales.

Ángeles: Su misión es ayudar a los hombres a llegar a la salvación eterna, guiándolos y protegiéndolos de los peligros de alma y cuerpo.

Dios ha encomendado a los arcángeles las misiones más importantes en relación a los hombres. Son guardianes de personas a quién Dios ha confiado grandes misiones, como del Santo Padre, cardenales, obispos. Según las Sagradas Escrituras hay siete arcángeles: “Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que tiene entrada a la gloria del Señor” (Tobías 12:15). “Reciban gracia y paz de Aquel que Es, que era y que viene de parte de los Siete Espíritus que están delante de Su Trono” (Apocalipsis 1: 4).

Las Sagradas Escrituras mencionan el nombre de solo tres arcángeles: Miguel (Apocalipsis 12: 7 al 9) El nombre de Miguel significa “quién como Dios”. Es el que arrojó del cielo a Lucifer y a los ángeles que le seguían y quien mantiene la batalla contra Satanás y demás demonios para destruir su poder y ayudar a la Iglesia militante a obtener la victoria final.

Gabriel (Lucas 1: 11 al 20; y 26 al 38) Su nombre significa “Dios es mi fortaleza” y aparece siempre como el mensajero de Yahvé para cumplir misiones especiales y como portador de noticias felices.

Rafael (Tobias 12: 6 al15) En hebreo significa “Dios es salud”. Su nombre quiere decir “medicina de Dios. Se le considera patrono de los viajeros por haber guiado a Tobías en sus viajes por tierra y por mar. Es patrono de los médicos (enfermedades de cuerpo y alma).

Los nombres de los otros cuatro arcángeles (San Uriel, San Barachiel ó Baraquiel, San Jehudiel y san Saeltiel) estos no aparecen en la Biblia, se encuentran en libros apócrifos de Enoc, el cuarto libro de Esdras y en la literatura rabínica, libros judíos antiguos. La Iglesia reconoce solamente los nombres que se encuentran en la Biblia. Los demás nombres pueden tenerse como referencia pero, no son doctrina de la Iglesia ya que provienen de libros que no son parte del canon de la Sagrada Escritura. Por lo mismo debemos tener cuidado con otros nombres dados a los ángeles porque algunos de los cuales son de origen ocultista o de la Nueva Era.

Hay que saber que el nombre de «ángel» designa la función, no el ser, del que lo lleva. En efecto, aquellos santos espíritus de la patria celestial son siempre espíritus, pero no siempre pueden ser llamados ángeles, ya que solamente lo son cuando ejercen su oficio de mensajeros. Los que transmiten mensajes de menor importancia se llaman ángeles, los que anuncian cosas de gran trascendencia se llaman arcángeles. Dios asigna los Ángeles Guardianes a proteger no solo a personas sino también familias, comunidades, instituciones, ciudades y naciones. San Miguel Arcángel vela por la Iglesia

No pidamos a los ángeles por deseos materiales sino por ayuda para hacer la voluntad de Dios. La misión de los ángeles no es responder a nuestros caprichos sino cooperar con los designios de Dios que siempre son para nuestro bien. Es correcto rezar por protección contra accidentes y peligros pero aún más importante es pedir que nos defienda contra el maligno.

Es un error pensar que el ángel es solo para los niños. Por lo general representamos al ángel custodio cuidando a niños indefensos. Pero no nos dejemos llevar por la soberbia de pensar que los adultos no necesitamos ayuda. También hay la tendencia de pensar que los ángeles son una fábula graciosa, un cuento para niños, como si fuéramos muy viejos para pensar en ángeles custodios. Pero Jesús nos enseñó que si no somos como niños no entraremos en el Reino de los cielos. Entonces los adultos debemos ser humildes y aprender a recurrir a la ayuda de los ángeles. Nuestro ángel es nuestro intercesor, nuestro abogado y mediador que continuamente reza por nosotros.

Seamos, pues, devotos y agradecidos a unos guardianes tan excelsos; correspondamos a su amor, honrémoslos cuanto podamos y según debemos. Sin embargo, no olvidemos que todo nuestro amor y honor ha de tener por objeto a aquel de quien procede todo, tanto para ellos como para nosotros, gracias al cual podemos amar y honrar, ser amados y honrados.

Y esto es una breve semblanza de los ángeles y arcángeles que Dios usa para sus propósitos de salvación y protección. Sobra decir que el falso culto a los ángeles proviene de personas que están fuera de la Iglesia Católica y que por objetivos económicos engañan a las personas que no están bien informadas de estas cosas. Por ello, solicitamos la colaboración del público para que nos platique qué saben de los ángeles custodios y cómo han experimentado su trabajo de amor en sus vidas.