San Simeón Estilita - Encuentro con tu ángel

San Simeón Estilita

San Simeón Estilita el Grande; Monje

27 DE JULIO

Simeón. Del hebreo Dios me ha escuchado o el que obedece

Simeón nació cerca del año 400 en el pueblo de Sisan, al norte de Siria. Vivió su infancia como pastor. A los 15 años ingresó en un monasterio donde se aprendió de memoria los 150 salmos de la Biblia.

Se le consideró el inventor del cilicio; es una cuerda hiriente que algunos penitentes se amarran en la cintura para hacer sacrificio y penitencia. Simeón se ató a la cintura un bejuco espinoso y no se lo quitaba ni de día ni de noche.

Fue expulsado de un monasterio por su rigor en las penitencias. Se dirigió al desierto donde vivió como estilita o ermitaño en una cisterna seca y en una cueva en continua penitencia. Al paso del tiempo ya lo visitaba mucha gente.

Simeón se sintió apartado de la vida contemplativa y la oración que tanto buscó en la soledad; por lo que decidió la construcción de una columna de tres metros de altura, luego una de siete y por último una de 17 metros arriba de la cual vivió.

En ese lugar llegó a comer una vez por semana. La mayor parte del día y la noche la pasaba orando; unos ratos de pie, en momentos arrodillado y otros tocando el piso de su columna con la frente. Cuando oraba de pie, hacía reverencias continuamente con la cabeza, en señal de respeto hacia Dios.

Un sacerdote le llevaba cada día la Sagrada Comunión. Muchas personas acudieron a él y le pidieron consejo. Simeón les predicaba dos veces por día desde su columna y los corregía de sus malas costumbres. Convirtió a muchos paganos al cristianismo.

Sobre esta columna San Simeón pasó sus últimos 37 años de vida; estaba arrodillado rezando, con la cabeza inclinada, y así se quedó muerto, como si estuviera dormido, hacia el año 459. Se ganó el sobrenombre de «el Estilita»; porque fue un monje cristiano solitario.