San Frutos. Eremita

San Frutos, Eremita

25 DE OCTUBRE

Frutos. De origen latino. Fructuosus”, (Fructuoso), que significa “Aquel que es fértil o fructífero”.

Frutos, nació en el año 642 en el seno de una familia con importante posición económica y social; descendiente de patricios romanos y de enraizadas creencias cristianas. Tuvo dos hermanos con los nombres de Valentín y Engracia.

Tras la prematura muerte de sus padres, los tres hermanos recibieron una gran fortuna. A su alrededor tuvieron varias asechanzas, vicios, maldades, desenfrenos y envidias. Tiempo después Frutos decidido les propuso a sus hermanos un radical cambió en su forma de vivir.

Sus hermanos aceptaron. Repartieron los cuantiosos bienes familiares entre los pobres; y después Frutos buscó un espacio para la reflexión; Valentín y Engracia siguieron su ejemplo; así fue que dejaron la ciudad del acueducto romano.

Eligieron para su retiro un lugar a las orillas del rio Duratón, en España. Se ubicaron primero en cuevas y después en aisladas ermitas lo suficientemente alejadas entre sí, con el propósito del respeto a la soledad. Así comenzaron una vida en el silencio, oración y penitencia.

Cuando fue el estallido de la invasión musulmana y su rápida dominación del reino visigodo; Frutos, en su deseo de servicio a Dios, procuró la conversión de algunos mahometanos que se aproximaron a su entorno. Defendió a grupos de cristianos que huían de los guerreros invasores; les dio ánimos, los consoló y los alentó.

Fue protagonista de algunos sucesos sobrenaturales. San Frutos murió a los 73 años, hacia el 715. Fue enterrado por sus hermanos en el mismo lugar donde vivió. Es considerado el patrón de la diócesis de Segovia, España.