San Elías

San Elías, Profeta

20 DE JULIO

Elías. Del hebreo Mi dios es Yahvé.

Elías fue un profeta relevante del que se narra en la Sagrada Escritura, en los libros de primera de Reyes en los capítulos 17 al 21 y en segunda de Reyes en los capítulos 1 y 2. Su nombre significa “Dios es el señor” o “Mi Dios es Yahve”.

Elías nació alrededor del año 900 antes de Cristo, en Tishbé; región de Galaad, al oriente del río Jordán. Fue hijo de Omrí, quien gobernó en Israel entre el 874 a. C. y el 853 a. C.

Poco después del nacimiento de Elías, se dio la consumación de la división político-religiosa del Pueblo de Dios, que quedó seccionado en el Reino del Norte con capital en Samaria y el Reino del Sur con capital en Jerusalén.

El ministerio profético de Elías, comenzó en la época del reinado de Acab, un hombre de débil voluntad a quien dominó su esposa Jezabel, pagana y extranjera que impuso entre el pueblo la adoración de Dioses paganos.

Para lograr su cometido Jezabel mando el asesinato de los profetas y sacerdotes del Dios verdadero, de los cuales solamente se salvaron de la muerte unos cien, que se escondieron en cavernas con ayuda de Abdias, el mayordomo del rey; quien los alimentó en la época de mayor peligro.

Cuando Jezabel estaba a punto de destruir por completo la religión del Dios verdadero en Israel, llegó Elías. Anunció el castigo por el abandono de la religión de Dios, que consistió en una fuerte sequía por tres años; la falta de lluvia causó el hambre y la sed de los habitantes de Israel.

Convertido el pueblo al buen Dios el castigo desapareció. Regresó el agua al lugar. El profeta Elías huyó por temor a la venganza de Jezabel; se adentró en el desierto y allí el Ángel de Dios le dió de comer y beber.

El profeta se sintió reconfortado y anduvo hasta el monte Horeb, donde por orden de Dios, se retiró a vivir a una cueva junto a una fuente de agua. Cuando la fuente de agua se secó, Dios le ordenó que se fuera a vivir a una ciudad extranjera, llamada Sarepta.

En una ocasión, en medio de su oración; Elías presentó a Dios su exceso de celo en su misión. Dios se le manifestó presentándose como una voz apacible y suave tras vientos, temblores y fuego; le dio nuevas misiones y le señaló que Eliseo sería su sucesor.

Poco después el profeta Elías fue llevado en un carro con caballos de fuego a la vista de Eliseo; quien tomó el manto de Elías y de este modo fue reconocido por Dios como su profeta.

El profeta Elías es descrito en la Sagrada Escritura, como un hombre lleno de Dios, que se dejó guiar por el Espíritu, atento a la voz de su palabra, misionero de carácter fuerte y muy claro en sus predicaciones, defendió a los pobres, fue justiciero; se le vio vestido con una tosca piel de camello y una correa. Es recordado el 20 de julio.