San David Galván

San David Galván Bermúdez, Sacerdote y Mártir Mexicano

30 DE ENERO

David de origen Hebreo, Amado.

David Galván nació en Guadalajara, México. Fue hijo de José Trinidad Galván y Mariana Bermúdez. Su madre murió cuando él tenía tres años de edad. Tiempo después su padre volvió a contraer matrimonio.

David quedó al cuidado de su padre, hermanos y su madrastra Victoriana Medina. Desde muy joven ayudó a su padre en un taller de zapatería. Cuando tenía catorce años de edad, ingresó en el Seminario del Señor San José donde cursó la preparatoria, pero se marchó en el año 1900 y volvió a trabajar en un taller de zapatería.

A los 21 años de edad, David pidió ser readmitido en el Seminario. Debido a su débil fidelidad, el prefecto general Miguel de la Mora lo sometió durante un año a pruebas rigurosas. Poco a poco el cambio en David fue evidente.

Llegó el momento en que dio testimonio de su edificante aprecio y dedicación a la oración mental y su constancia aun ante la adversidad. Las aficiones mundanas que antes le seducían, dejaron de dominarlo.

Finalmente, fue ordenado el 20 de mayo de 1909 a la edad de 28 años y, poco después, se le confirmó como superior del Seminario. Desde sus comienzos como sacerdote, se caracterizó por ayudar a los más pobres.

Entre los muchos cargos que ocupó dentro del seminario, el Padre David fue maestro del Seminario Diocesano, responsable de la cátedra de Latinidad, de la cátedra de Lógica, de la de Derecho Natural y Sociología. También fue fundador y director de la revista del Seminario “Voz de aliento”, desde diciembre de 1910 al año 1912.

De 1909 a 1914, fue capellán del Hospital de San José y del Orfanatorio de La Luz, de Guadalajara. Pero su labor dentro del seminario se vio interrumpida cuando el Arzobispo de Guadalajara, Francisco Orozco y Jiménez, lo disolvió a raíz de la detención de 120 clérigos.

En 1914, el Padre David fue vicario de Amatitán. Como defensor de la santidad del matrimonio, ayudó a una jovencita que era perseguida por el militar Enrique Vera, negándole que contrajera nupcias porque ya estaba casado. Esto acarreó al padre Galván la enemistad del teniente, quien se convirtió en su verdugo.

Fue aprehendido por órdenes de dicho capitán. El arresto careció de sustento, razón por la cual el Padre David recuperó su libertad. El sábado 30 de enero de 1915, se registraron en la ciudad violentos enfrentamientos entre hueste villistas y carrancistas.

Los presbíteros David Galván y José María Araiza, auxiliaron a los moribundos y heridos. Cuando cruzaban el jardín botánico, frente al viejo Hospital de San Miguel, fueron interceptados por Enrique Vera, quien ordenó su arresto inmediato.

Los carrancistas del 37 Regimiento ligero de línea pusieron a los sacerdotes a disposición de las autoridades militares; las legislaciones de Vera arrancaron, sin juicio previo, la pena de muerte. No obstante, un oportuno indulto salvó la vida del Padre Araiza; pero no corrió la misma suerte el Padre David, quien fue remitido.

El Padre David Galván fue fusilado en junio de 1922. Sus restos fueron depositados en un templo en construcción próximo al lugar del martirio, la actual Parroquia de Nuestra Señora del Rosario, en el barrio del Retiro. Fue beatificado el 22 de noviembre de 1992 y canonizado el 21 de mayo del 2000 por San Juan Pablo II.