Beato José Anacleto González Flores

Beato José Anacleto González Flores, Laico Mártir mexicano

20 DE NOVIEMBRE

José. Del hebreo renuéveme (Dios) la familia. El undécimo hijo de Jacob.
Anacleto. Del griego Acción de pedir ayuda.

José Anacleto González Flores, quien nació en Tepatitlán, Jalisco, el 13 de julio de 1888, en un ambiente de extrema pobreza. Fue un laico y dirigente moral de la rebelión cristera, reconocido por su resistencia en contra del gobierno de Plutarco Elías Calles y en pro de la Iglesia católica. Poseedor de vasta cultura, escribió algunos libros llenos de espíritu cristiano, así como centenares de artículos periodísticos.

En 1908 ingresó al seminario auxiliar de San Juan de los Lagos; pronto alcanzó grandes adelantos en las ciencias y se ganó el apodo de toda su vida: “Maistro Cleto”. Cuando comprendió que su vocación no era el sacerdocio ministerial, ingresó en la Escuela libre de leyes. Notable pedagogo, orador, catequista y líder social cristiano, se convirtió en paladín laico de los católicos de Guadalajara.

En octubre de 1922 contrajo matrimonio con María Concepción Guerrero, quien no asimiló el amor al apostolado de su marido; con todo fue esposo modelo y padre responsable de sus dos hijos. Muy fiel a su prelado, el siervo de Dios Francisco Orozco y Jiménez, propuso a los católicos la resistencia pacífica y civilizada a los ataques del Estado contra la Iglesia; constituyó por ese tiempo la obra cumbre de su vida, “la Unión Popular”, que llegó a contar con decenas de miles de afiliados.

Al finalizar el año de 1926, después de haber agotado todos los recursos legales y cívicos habidos, y ante la inminente organización de la resistencia activa de los católicos, Anacleto apoyó con su prestigio, su verbo y su vida, los proyectos de la Liga nacional defensora de la libertad religiosa.
Alimentado con la oración y la comunión diaria, fortaleció su espíritu para dar su voto con sangre por la libertad de la Iglesia católica. La madrugada del 1 de abril de 1927 fue aprehendido en el domicilio particular de la familia Vargas González. Fue fusilado el 1° de abril de 1927, acusado de asesinar a soldados federales. En su cadáver fueron evidentes las marcas de los azotes, los pulgares descoyuntados, las plantas de los pies con escoriaciones profundas y el hombro dislocado.
En abril de 1947, a veinte años de su muerte, sus restos fueron trasladados al Santuario de Guadalupe de Guadalajara, donde actualmente reposan. Fue beatificado el 20 de noviembre de 2005 en el Estadio Jalisco de la ciudad de Guadalajara, junto con otros compañeros mártires por la misma causa.