San Aarón
San Aarón. Dios salva al que cumple su voluntad.
Aarón del hebreo “Iluminado”
Su vida y obra se narra en el libro del Éxodo, según el cual Aarón fue el primer hijo de Amram y Jocabed del linaje levítico de Coat, hermano mayor de Moisés y menor de Míriam.
Perteneció a la tribu de Leví. Fue el abuelo que supo dar poco a poco a la Alianza sus propios ritos.
Se caso con una mujer llamada Eliseba y tuvieron cuatro hijos: Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar. También se le considera fundador del sacerdocio judío.
Nació en los tiempos remotos en los cuales el pueblo egipcio dominaba completamente a Israel. Al contrario de su hermano, que hablaba mal, él poseía el don de la elocuencia.
De hecho, en muchas ocasiones tuvo que hablar en nombre de su hermano al faraón egipcio. Y la idea central que perseguía era convencerle para que dejara en libertad al pueblo israelita.
Pero, a pesar de su labia, no consiguió que el mandatario supremo de Egipto les dejara marchar.
Viendo todas las dificultades y pensando el modo de solucionarlas, los dos hermanos retaron al faraón. Si no los dejaba libres, entonces sobrevendría sobre todo Egipto una serie de plagas que lo llevaría a la ruina y a la muerte.
Cuando el faraón vio que se cumplían sus predicciones venidas del cielo, Moisés y su hermano partieron hacia la Tierra Prometida en una huida con muchos obstáculos.
En el año 1471 antes de Cristo. Moisés tuvo la inmensa dicha de que su hermano Aarón le acompañara a lo largo y ancho del difícil desierto camino de la Tierra de Prometida.
Toda la peregrinación por el desierto estuvo plagada de aventuras y de desdichas a causa de la infidelidad de los judíos.
Aarón siempre ofreció su apoyo a Moisés, en los momentos cruciales, como por ejemplo, en el monte Horeb o Sinaí en el que Dios entregó al pueblo las tablas de la Ley.
El pueblo judío no se creía lo que decían Moisés y su hermano. La más grave fue el culto de la idolatría o culto a dioses falsos, sobre todo al becerro de oro”
Dios perdonó a todos. Aarón fue nombrado sumo sacerdote para ofrecer sacrificios a Dios por los pecados del pueblo. Le sucedió en el cargo su hijo Eleazar.
A su muerte, lo enterraron en la cima del monte Hor. A pesar de sus deseos de entrar en la Tierra Prometida, no pudo ser, igual le pasó a su hermano Moisés.
