Salmo 129

Salmo 129 (128)

EL SEÑOR, DEFENSOR INVENCIBLE DE SU PUEBLO

1 Canto de peregrinación.
¡Cuánto me han asediado desde mi juventud
–que lo diga Israel–
2 cuánto me han asediado desde mi juventud,
pero no pudieron contra mí!

3 Clavaron un arado en mis espaldas
y abrieron largos surcos.
4 Pero el Señor, que es justo,
rompió el yugo de los impíos.

5 ¡Retrocedan llenos de vergüenza
todos los que aborrecen a Sión:
6 sean como la hierba de los techos,
que se seca antes de ser arrancada!

7 Con ella, el segador no llena su mano,
ni cubre su pecho el que ata las gavillas.
8 Y nadie comenta al pasar:
“El Señor los ha bendecido”.
Descienda sobre ustedes nuestra bendición,
en el nombre del Señor.