Salmo 77

Salmo 77 (76)

SÚPLICA FUNDADA EN EL PASADO DE ISRAEL

1 Del maestro de coro. Al estilo de Iedutún. De Asaf. Salmo.

La aflicción presente

2 Invocaré al Señor con toda mi voz,
gritaré al Señor, y él me escuchará.

3 Busco al Señor en el momento de mi angustia;
de noche, tiendo mi mano sin descanso,
y mi alma rechaza todo consuelo.

4 Yo me acuerdo del Señor, y me lamento;
medito, y mi espíritu desfallece: Pausa
5 tú no me dejas conciliar el sueño,
estoy turbado, y no puedo hablar.

6 Pienso en los tiempos antiguos,
me acuerdo de los días pasados;
7 reflexiono de noche en mi interior,
medito, y mi espíritu se pregunta:
8 ¿Puede el Señor rechazar para siempre?
¿Ya no volverá a mostrarse favorable?

9 ¿Se habrá agotado para siempre su amor,
y habrá caducado eternamente su promesa?

10 ¿Se habrá olvidado Dios de su clemencia
o, en su enojo, habrá contenido su compasión?

Pausa

11 Entonces dije –¡y este es mi dolor!–:
“¡Cómo ha cambiado la derecha del Altísimo!”.

Las maravillas del pasado

12 Yo recuerdo las proezas del Señor,
sí, recuerdo sus prodigios de otro tiempo;
13 evoco todas sus acciones,
medito en todas sus hazañas.

14 Tus caminos son santos, Señor.
¿Hay otro dios grande como nuestro Dios?

15 Tú eres el Dios que hace maravillas,
y revelaste tu poder entre las naciones.

16 Con tu brazo redimiste a tu pueblo,
a los hijos de Jacob y de José.

Pausa

17 Cuando te vieron las aguas, Señor,
cuando te vieron las aguas, temblaron,
¡se agitaron hasta los abismos del mar!

18 Las nubes derramaron aguaceros,
retumbaron los densos nubarrones
y zigzaguearon tus rayos.

19 El trueno resonó en la bóveda del cielo,
tus relámpagos iluminaron el mundo,
tembló y se tambaleó la tierra.

20 Te abriste un camino entre las aguas,
un sendero entre las aguas caudalosas,
y no quedó ningún rastro de tus huellas.

21 Tú guiaste a tu pueblo como a un rebaño,
por medio de Moisés y de Aarón.