Santa Tarsicia
Santa Tarsicia, Redimeno, Señor, por tu misericordia
Tarsicia de origen griego, «Valiente, atrevida»
Fue Hija de Ambert y Blitilde. Él un rico señor de Aquitania, emparentado con la que luego fue la dinastía real francesa, y su madre, hija de Clotario I.
Los hermanos de Tarcicia fueron Arnoal, bisabuelo de Carlomagno, San Ferreol, obispo de Uzés y Moderico, obispo de Larzac.
En su juventud Tarsicia se consagró al servicio de Dios. Para adquirir libertad, renuncio a las ventajas de una casa opulenta, y por una inspiración del Espíritu Santo, abandona su tierra.
Después de varias peregrinaciones llego a Rouergue, y se asentó en la parroquia de Rodelle, en el bosque, en soledad, aislada de todo contacto con el mundo. Se dice que una cabra venía en ciertas horas a darle leche. Esto por milagro de Dios.
La santa pasó muchos años en soledad, y se cuenta que un día se abrió el cielo, brilló una gran luz y se encontró el cuerpo de Tarsicia sin vida, que exhalaba un exquisito olor.
Esto ocurrió hacia el año 600. Fue trasladada a Rodez por el obispo y su clero, y gran parte del pueblo. Las reliquias fueron objeto de veneración, especialmente en el monasterio de Saint-Sernin, en Rodez, hasta la Revolución Francesa.
Para evitar la profanación las reliquias fueron guardadas y más tarde vueltas a exponer en un relicario en la Catedral de Rodez

