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NOVENA DE LOS ANGELES

SANTOS ARCANGELES DE DIOS:
QUITEN DE NUESTROS CORAZONES; TODA ENVIDIA;
Y HAGAN QUE EL DECRETO DIVINO LLEGUE A SER PARA NOSOTROS;
ALABANZA ETERNA Y REGOCIJO EN DIOS.

AMÉN


PRIMER DIA

Señor Dios. Tu creaste a los Ángeles para tu gloria.

Para que nos ayuden, nos hagan conocer tu voluntad y nos guíen a Ti. En tu nombre, queremos invocarlos en nuestras afiliaciones y necesidades. Nos confiamos a ellos porque tú nos lo diste. Dijiste que les debemos respeto y obediencia. Que tú nos socorrerás si los escuchamos. Glorifica a tus Ángeles atendiendo las peticiones que te dirigimos por intermedio de ellos. Atiéndenos pronto.

Hoy es el primer día de la novena, nos dirigimos a ti santo Ángel Custodio para implorar tu poderoso auxilio y tu intercesión.

Dios te puso al lado de cada hombre como auxiliar y tu quieres que tu protegido tenga alegría y felicidad en el cumplimiento de sus deberes y en su trabajo. Por el amor que te une con Dios, te pedimos ayuda en nuestras calamidades para que todo tenga una buena resolución. Por el amor que te une a la Virgen Santísima, tu Reina, nuestro Perpetuo Socorro. Y una vez libres de esta pena podamos agradecerte de todo corazón. Siempre hay trabajos, pero si el corazón está alegre, ellos también son benéficos. Ayúdanos para reconocer que donde hay caridad y alegría todo irá bien.

Amén

Se reza la oración final (Pag. 10)


SEGUNDO DIA

Señor Dios. No hay lugar en el mundo que no haya sido creado por Tu sabia Omnipotencia, ni nada materia que no haya sido confiado a la custodia de los Ángeles

Invocamos a los Ángeles de nuestra tierra, de nuestra ciudad, del lugar en donde trabajamos, de donde vivimos. Confiamos firmemente en ellos, pues están atentos porque Tú como Buen Pastor ahí los colocaste. A vosotros santos Ángeles, nos dirigimos en este segundo día de la noventa. Ahuyentad de nosotros los malos espíritus de la angustia, de la desconfianza, de la pereza y de la susceptibilidad.

Vosotros nos sugerís cosas buenas y enseñáis a ser amables en las cosas más pequeñas. Vosotros queréis que seamos como niños guiados por vuestra mano y así realicemos nuestro deber cuando y como Dios lo quiere. Queréis que aún en medio de las pruebas nos mantengamos en la fidelidad y la perseverancia.
Ángeles que os mantenéis fieles a nuestro lado, ayúdanos a dirigir nuestro pensamiento y nuestra voluntad a las cosas del cielo. Ayúdanos a amara los sacrificios como medio para la salvación del mundo. Alcanzando la fidelidad y la constancia alegre.
Amén


TERCER DIA

Señor Dios. Tú santificaste toda profesión, especialmente la de aquellos que sirven a los demás. No quieres que ambicionemos la fama y el poder. Tu mismo siendo nuestro Señor y Dios aprendiste el humilde oficio de carpintero y el título más glorioso que Vuestra Madre así misma se dio fue el de “Sierva del Señor”.

Pero para que cada profesión sea más santificada, nos envías Ángeles especiales, los Ángeles de las profesiones.

A ellos invocamos hoy pidiendo su auxilio por nosotros y por todos los profesionales. Santos Ángeles de las profesiones ayúdanos a perseverar en nuestro trabajo y a servir con prontitud, satisfacción y alegría.

Queremos mostrar nuestro amor hacia Dios amando también el trabajo, pues al servir a los demás estamos también sirviendo a Dios en ellos.

Dadnos, santos Ángeles, ánimo y alegría para servir.
Amén


CUARTO DIA

Señor Dios. Tú dijiste “pedid y recibiréis, buscad y encontrareis”. Quieres entonces que pidamos, que invoquemos a nuestra Madre como Perpetuo Socorro y que pidamos el auxilio de los Santos Ángeles.

Salvador y Redentor nuestro. Tú que calmaste la tempestad, que diste pan a los hambrientos, que resucitaste a los muertos, atiéndenos.

Ante Ti nos postramos también, Oh Madre nuestra, pidiendo tu auxilio en nuestras necesidades, pues Tú eres la Omnipotencia Suplicante.

Santos Ángeles Auxiliares nuestros, a vosotros también nos dirigimos. Como vuestro nombre lo indica, sois mensajeros y enviados a auxiliarnos en nuestras necesidades. Así imitáis al Señor que siempre socorrió al indigente. Vosotros que estáis ante Su Trono y que conocéis y ejecutáis con prontitud Su voluntad.

Venid y socorrednos, os lo imploramos. No cesaremos hasta que nos hayáis atendido. Confiamos firmemente en vuestra ayuda pues la confianza invaluable es siempre recompensada. Así os agradeceremos y glorificaremos a Dios.
Amén


QUINTO DIA

Señor Jesucristo, Salvador del género humano. Por Tu misma palabra confiamos en que seremos atendidos y salvados. La Sagrada Escritura nos narra como pasaste haciendo el bien y curando las enfermedades. En la Santa Misa rezamos antes de la comunión con las palabras del centurión: “Señor yo no soy digno de que vengas a mí, pero una palabra Tuya bastará para sanarme”. Y tú dijiste al centurión: “Ve, hágase según tu fe”. No será que hoy a nosotros nos dice lo mismo? Santos Ángeles del Señor, imploramos que nos concedáis una oración insistente, llena de esperanza y confianza, junto con la fuerza de vuestra intercesión, a fin de que podamos conmover el Corazón del Señor, que es Dios de misericordia y así seamos atendidos.

Padre Celestial, confiamos en Tu auxilio, apoyados en la Palabra de Tu Hijo Divino, cada palabra de El la colocamos en el Corazón Inmaculado de María. Y vosotros santos Ángeles, Tomad este Corazón de María y elevadlo ante el Trono de Dios.

Con vuestras alas poderosas cubrid nuestras miserias, para que Dios vea ante todo el encanto de María y vuestra intercesión, entonces El nos atenderá también.
Amén

SEXTO DIA

Señor Dios. Todos Tus caminos son misericordia y hacia los más pobres te inclinas compasivo. Por misericordia mandaste millones de Ángeles a esta tierra, para salvarnos, socorrernos, protegernos, guiarnos y auxiliarnos en nuestras grandes necesidades. Todos los Ángeles son siervos de María Santísima y la acompañan como Reina y Madre de misericordia. Donde Ella está, están también Sus Ángeles. Donde quiera que se dirijan Sus ojos misericordiosos ahí también los santos Ángeles socorren con piedad y compasión. Santos Ángeles de la misericordia, a vosotros nos dirigimos. El mismo Señor dijo: Bienaventurados los misericordiosos porque ellos alcanzarán misericordia”. Ayudadnos también a ser misericordiosos. Iluminad nuestros ojos para ver donde podemos ayudar y hacerlo con prontitud, ya sea con las obras, con la oración, o con la reparación.

Muchas veces somos tan lentos en practicar la misericordia, que cuando nos decidimos a hacerlo la ocasión ya pasó, dadnos vuestra prontitud.
Amén.

SEPTIMO DIA

Señor Dios. Ya antes de crear al hombre habías creado a los Ángeles. Los creaste como espíritus puros a Tu imagen y semejanza. Los colocaste sobre la creación material como Principados, Potestades, Tronos y Dominaciones.

Pero cuando creaste al hombre, lo colocaste en el centro, como puente entre la criatura material y la espiritual que es el Ángel, dándole un cuerpo material y un alma inmortal.

Después del pecado el hombre es arrastrado por la misma materia hacia lo espiritual, hacia lo alto. Por eso el hombre está siempre en la lucha entre la carne y el espíritu. Entre las seducciones del ángel malo y las exhortaciones del Ángel bueno.

Señor Jesucristo, Buen Pastor, envía el Espíritu Santo con Sus ministros los Santos Ángeles para que siempre estén a nuestro lado y nos hagan descubrir oportunamente los peligros que nos rodean.

Que todos aquellos que te encomendamos, con la ayuda de Tus Ángeles reconozcan al camino recto. Santos Ángeles de Espíritu Santo, hoy os suplicamos intensamente: iluminadnos, aconsejadnos, exhortadnos, fortalecednos, consoladnos, curadnos y liberadnos de todo mal. Así, en unión con vosotros queremos adorar y alabar al Espíritu Santo, Dios Vivificante.
Amén

OCTAVO DIA

Señor Dios, Tú nos creaste, nos rescataste por Tu muerte en la Cruz y nos abriste las puertas del Cielo. Envía en nuestro auxilio los santos Ángeles de la Redención, para que con su ayuda reconozcamos mejor Tu sabia Providencia y Tu Amor, aún en la Cruz del DOLOR.

Que sepamos comprender y aceptar aquellas palabras del Señor: “Quien no toma su cruz y me sigue, no es digno de mi”.

Vosotros santos Ángeles, que sois enviados como portadores de la luz, fortaleza y gracia, ayudadnos a aceptar en paciencia y amor la cruz, así ésta se convertirá en yugo suave y carga ligera y vosotros nos llevareis con gozo hacia el encuentro con Dios. Que también aquellos que os encomendamos aprendan a aceptar la cruz de cada día con un sí generoso, siguiendo así el ejemplo de nuestro Señor.
Amén

NOVENO DIA

Señor Dios, Salvador solicito. Tú enviaste los santos Ángeles de las trompetas para llamarnos al juicio definitivo. Pero antes nos envías para llamarnos al juicio definitivo. Pero antes nos envías a Vuestra propia Madre con Sus Ángeles, que nos alertan a estar vigilantes, a orar y esperar con alegría el día de Tu venida.

En este último día de la novena, pedimos a los Ángeles de María, para que nos den valor y confianza, para que nos exhorten con fuerza, nos guíen y nos mantengan a salvo.

Santos Ángeles de María Santísima, Reina del Cielo y de la tierra, por vuestra bondad y magnificencia venid a nuestro encuentro. Ayudadnos por el amor que tenéis a vuestra Reina. Auxiliadnos en nuestra indigencia. Vosotros sois fieles, siervos y mensajeros solícitos de María, Consuelo de los afligidos, Madre del Buen Consejo, Medianera de todas las gracias. Confiamos en vuestro socorro, confiamos en vuestro auxilio y agradecemos ya infinitamente vuestra intercesión.
Amén